El Solsticio de Invierno-YULE
© Carmen Paz
© Carmen Paz
Llegó la noche.
La serenidad del ocaso llena la naturaleza.
Silencio, latencia, vida oculta en la tierra

El Solsticio de Inivierno se celebra el día 21 de Diciembre en el hemisferio Norte y el 21 de Junio en el hemisferio Sur. Este es el día más corto del año y la noche más larga y a partir de este momento, el día va creciendo y la noche haciéndose más cortas.
La cosecha ha sido recogida, las semillas plantadas y la Madre Tierra abraza con delicadeza a cada una de ellas con el letargo aparente que las hará germinar con fuerza en la siguiente estación. La vida aparenta haber abandonado la faz de la Tierra, pero la promesa del nuevo renacer, se oculta tras la desnudez de los árboles y el marrón de los campos. Esta estación correspondería a la fase de la Luna Nueva, inicio de ciclo, el momento en el que la semilla se reencuentra con el útero de la tierra, con su sagrada oscuridad que la acogerá y la sostendrá hasta que brote en la primavera temprana. El arquetipo asociado a esta fase es la ANCIANA/O SABIA/O.
Tiempo de revisión y recapitulación.
Tiempo de Silencio y Purificación.
Tiempo de soltar y dejar partir todo lo que no nos sirve para renacer de nuevo.
Tiempo de preparación para brotar en un nuevo ciclo de vida
Tiempo de Ordenarnos interna y externamente.
Tiempo de aceptación de lo aprendido y de reencontrarnos con nuestra Esencia.
Tiempo de apreciar el verdadero valor de las cosas y prescindir de lo que no necesitas.
Tiempo para alimentar tu voluntad y tu disciplina personal.
Disfruta del Silencio, de los campos vacíos, de las nieblas matutinas, de la oscuridad de la noche…. Cierra tus ojos y medita. Deja que el Silencio te envuelva y penetre en tu cuerpo, tus emociones, mente y espíritu. Desde el simbolismo celta, durante Yule tiene lugar el alumbramiento del nuevo Dios del Sol, fruto de la unión de la Diosa y su Consorte durante el pasado Beltaine (1 de Mayo), cuando se celebra el Matrimonio Sagrado. El nuevo Dios crecerá y se hará fuerte, convirtiéndose entonces en Consorte de la Diosa para comenzar un nuevo ciclo. Este alumbramiento pone de manifiesto la perfección del Universo, el equilibrio existente entre luz y oscuridad, y es un símbolo de esperanza que nos ayuda a comprender que tras cada fin siempre hay un comienzo nuevo. Todas las hojas han caído, la naturaleza duerme, es el momento de mayor oscuridad antes de que la luz regrese, es el renacimiento del Dios padre, la primera chispa de esperanza que emerge de la más profunda oscuridad.
¿Qué podemos hacer durante esta estación?
* Incluye en tu dieta diaria aquellos alimentos que son de esta temporada: Las legumbres, cereales, patatas, boniatos y todas las hortalizas y verduras del tiempo: calabazas, endivias, cebollas, coles, brócoli, champiñones, puerros, habas, judías verdes, acelgas, espinacas, zanahorias, alcachofas…. Frutas secas como higos, uvas pasas, castañas, orejones, ciruelas y frutas frescas, como manzanas, naranjas, mandarinas…
* Es buen momento para elegir un día de ayuno y reflexión. Durante ese día toma infusiones y caldos de verduras calentitos para limpiar y purificar tu organismo. Hazlo sola o en compañía. El mejor momento el día de Luna Nueva.
* Utiliza en tu entorno, ya sea como adorno en casa, en tu altar de oración o en tu ropa, los colores asociados con esta época: el ROJO, como símbolo del nacimiento de la Luz (por su asociación con la sangre del parto), y el VERDE, símbolo de la tierra y de la vida que empezará a resurgir de ella a partir de estos momentos.
* Es una época del año idónea para reflexionar sobre el significado de la Oscuridad y de quitarle la connotación de “maligna”, puesto que en realidad todo lo que nace a la Luz, ha tenido que gestarse primero en la Oscuridad.
* Enciende una Vela todos los días, como símbolo de la luz que residen en tu interior y que emerge lentamente en tu conciencia.
* Es un tiempo de revisión y recapitulación de lo acontecido a lo largo del año. Busca espacios de Silencio y aprende a soltar y dejar partir lo que ya no te sirva para el nuevo periodo que se abre ante ti. Te propongo que medites en la siguientes frases: “Reafirmo lo nuevo y suelto lo viejo”, “Me reconcilio con mi Pasado y avanzo desde mi Presente. Confío”
Carmen Paz
Tiempo de revisión y recapitulación.
Tiempo de Silencio y Purificación.
Tiempo de soltar y dejar partir todo lo que no nos sirve para renacer de nuevo.
Tiempo de preparación para brotar en un nuevo ciclo de vida
Tiempo de Ordenarnos interna y externamente.
Tiempo de aceptación de lo aprendido y de reencontrarnos con nuestra Esencia.
Tiempo de apreciar el verdadero valor de las cosas y prescindir de lo que no necesitas.
Tiempo para alimentar tu voluntad y tu disciplina personal.
Disfruta del Silencio, de los campos vacíos, de las nieblas matutinas, de la oscuridad de la noche…. Cierra tus ojos y medita. Deja que el Silencio te envuelva y penetre en tu cuerpo, tus emociones, mente y espíritu. Desde el simbolismo celta, durante Yule tiene lugar el alumbramiento del nuevo Dios del Sol, fruto de la unión de la Diosa y su Consorte durante el pasado Beltaine (1 de Mayo), cuando se celebra el Matrimonio Sagrado. El nuevo Dios crecerá y se hará fuerte, convirtiéndose entonces en Consorte de la Diosa para comenzar un nuevo ciclo. Este alumbramiento pone de manifiesto la perfección del Universo, el equilibrio existente entre luz y oscuridad, y es un símbolo de esperanza que nos ayuda a comprender que tras cada fin siempre hay un comienzo nuevo. Todas las hojas han caído, la naturaleza duerme, es el momento de mayor oscuridad antes de que la luz regrese, es el renacimiento del Dios padre, la primera chispa de esperanza que emerge de la más profunda oscuridad.
¿Qué podemos hacer durante esta estación?
* Incluye en tu dieta diaria aquellos alimentos que son de esta temporada: Las legumbres, cereales, patatas, boniatos y todas las hortalizas y verduras del tiempo: calabazas, endivias, cebollas, coles, brócoli, champiñones, puerros, habas, judías verdes, acelgas, espinacas, zanahorias, alcachofas…. Frutas secas como higos, uvas pasas, castañas, orejones, ciruelas y frutas frescas, como manzanas, naranjas, mandarinas…
* Es buen momento para elegir un día de ayuno y reflexión. Durante ese día toma infusiones y caldos de verduras calentitos para limpiar y purificar tu organismo. Hazlo sola o en compañía. El mejor momento el día de Luna Nueva.
* Utiliza en tu entorno, ya sea como adorno en casa, en tu altar de oración o en tu ropa, los colores asociados con esta época: el ROJO, como símbolo del nacimiento de la Luz (por su asociación con la sangre del parto), y el VERDE, símbolo de la tierra y de la vida que empezará a resurgir de ella a partir de estos momentos.
* Es una época del año idónea para reflexionar sobre el significado de la Oscuridad y de quitarle la connotación de “maligna”, puesto que en realidad todo lo que nace a la Luz, ha tenido que gestarse primero en la Oscuridad.
* Enciende una Vela todos los días, como símbolo de la luz que residen en tu interior y que emerge lentamente en tu conciencia.
* Es un tiempo de revisión y recapitulación de lo acontecido a lo largo del año. Busca espacios de Silencio y aprende a soltar y dejar partir lo que ya no te sirva para el nuevo periodo que se abre ante ti. Te propongo que medites en la siguientes frases: “Reafirmo lo nuevo y suelto lo viejo”, “Me reconcilio con mi Pasado y avanzo desde mi Presente. Confío”
Carmen Paz
1 comentarios:
Un articulo algo enciclopédico, pero nunca está de más. Me ha gustado mucho eso de los campos vacíos, de las nieblas matutinas... ¡Bendiciones y felices fiestas!
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